El Castillo Sforzesco de Milán

El Castillo Sforzesco es una joya que no te puedes perder si visitas Milán. Te contamos su historia, como entrar y consejos.

Historia del Castillo Sforzesco

Inicios de la Fortaleza con los Visconti

En la segunda mitad del siglo XIV, se empieza a construir el castillo por orden de Galeazzo Visconti (quien más adelante dejaría el proyecto en manos de su hijo Gian Galeazzo).

El castillo en aquel entonces era mucho más pequeño de como lo vemos hoy. No existía el patio de armas y se encontraba en el límite de la ciudad.

El paso de Leonardo

Leonardo llegó a Milán en 1482 por recomendación de Lorenzo de Medici a Ludovico Sforza, quien en aquel entonces no era Duque de Milán, pero era regente hasta que su sobrino cumpliera la mayoría de edad (o alguien lo asesinara).

Leonardo se autopresentó ante el duque como un ingeniero experto en la fabricación de armas de guerra, lo cual no era del todo cierto, pero le sirvió para convertirse en el ingeniero de guerra de Ludovico.

Dentro del Castillo se dedicó a organizar eventos, estuvo en las cocinas e hizo muchas otras cosas, pero la única huella tangible que nos queda a día de hoy es la "Sala delle Asse". Una sala cuyas paredes fueron pintadas por Leonardo y a día de hoy se conserva decentemente.

Qué ver en el Castillo Sforzesco

Además de los patios de libre acceso a todo el mundo. Puedes visitar el castillo Sforzesco dentro del propio edificio que está lleno de museos:

  • Museo de pintura: Está bastante bien, pero no es de los mejores que he visto.
  • Museo de escultura.
  • Museo de artes decorativas: platos, vasos, etc. Bastante interesante.
  • Museo de la música.
  • Museo del mueble: Muebles de época, muy interesante.
  • Museo de la 'Piedad': La última obra de Miguel Ángel. Es una escultura de mármol que representa a la Virgen María con el cuerpo de Jesús en sus brazos. Es bastante conocida porque Miguel Ángel la empezó a esculpir con 72 años y murió antes de terminarla.

Cómo entrar al Castillo Sforzesco + consejos

El castillo alberga 5 museos en el interior y se puede acceder a todos pagando una entrada de 5 €. Lo cual es increiblemente barato, ya que en Milán con eso no te da ni para una Coca-Cola.

El primer domingo de cada mes es gratis, pero a veces se forma tanta cola, que para mí el esperar media hora por ahorrarte 5 € no vale la pena. También es gratis el primer y tecer martes de cada mes a partir de las 14:00. Ahí suele haber menos cola.

Ten en mente que los museos cierran a las 17:30 y a partir de las 17:00 ya no se puede acceder al interior. Por lo tanto, si llegas más tarde de las 16:30, no te va a dar tiempo a ver prácticamente nada.